El verdadero amigo está en tu caída antes de que tu toques el suelo: siempre.
Es imposible hacer una buena película sin una cámara que sea como un ojo en el corazón de un poeta.
Es verdad que cuando se pasan lo setenta son muy pocas las cosas que nos parecen disparates.
Esos pliegues de tu vestido, esas líneas de tus caderas, esos latidos del corazón...
Españolito que vienes al mundo te guarde Dios, una de las dos Españas ha de helarte el corazón.