Gerardo Diego
Se han encontrado 22 pensamientos de Gerardo Diego
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Mi poesía y las manzanas hacen la atmósfera más fina.
Gerardo Diego
A la hora de la verdad, que es la de buscarse a sí mismo en lo objetivo, uno olvida todo y se dispone a no ser fiel más que a su propia sinceridad.
Gerardo Diego
Dibujada llevo en mi sangre y mi cuerpo cuerpo y sangre de mi patria.
Gerardo Diego
Dentro, en tus ojos, donde calla y duerme un palpitar de acuario submarino, quisiera, licor tenue al difumino, hundirme, decantarme, adormecerme.
Gerardo Diego
Yo no soy responsable de que me atraigan simultáneamente el campo y la ciudad, la tradición y el futuro; de que me encante el arte nuevo y me extasíe el antiguo; de que me vuelva loco la retórica hecha, y me torne más loco el capricho de volver a hacérmela -nueva- para mi uso personal e intransferible.
Gerardo Diego
¡Quién pudiera ser tu novio en un sueño eterno y dulce, blanco como las estrellas!...
Gerardo Diego
Como un guante famélico el día se me escapa de los dedos.
Gerardo Diego
Después de ver el cuadro la luna es más precisa y la vida más bella.
Gerardo Diego
Nada hay como un suspiro intercalado y entre suspiro y suspiro la melodía ininterrumpida.
Gerardo Diego
Si eres tú misma el rosal y las rosas, la noche de mi verso y sus estrellas, ¿a quién dedicaré este breve cielo, este arbusto, esta fuente, este desvelo?.
Gerardo Diego
Así te quiero, en límites pequeños, aquí y allá, fragmentos, lirio, rosa, y tu unidad después, luz de mis sueños.
Gerardo Diego
Mis pensamientos son montes, mares, selvas, bloques de sal cegadora, flores lentas.
Gerardo Diego
A la brisa, a la abeja, a la hermosa el rosal puede dedicar la rosa.
Gerardo Diego
Amar amar y siempre amar haber amado haber de amar.
Gerardo Diego
Desesperadamente amar, amarte y volver a nacer para quererte.
Gerardo Diego
Levanta hacia mí tus ojos, tus ojos lentos, y ciérralos poco a poco conmigo dentro.
Gerardo Diego
Descansa, duérmete, sueña, no tengas miedo del mundo, que yo te velo.
Gerardo Diego
Y tantas mariposas distraídas han fallecido en tu mirada que las estrellas ya no alumbran nada.
Gerardo Diego