Sólo cuando los hombres aprenden a rezar empiezan a creer.
Sólo dañamos a los demás cuando somos incapaces de imaginarlos.
Solo deja hasta mañana lo que estás dispuesto a morir sin haber hecho.
Sólo en la filosofía es donde cada pensador, cuando es original, determina no únicamente lo que quiere responder, sino lo que quiere preguntar para responder al concepto de filosofía.
Sólo es capaz de realizar los sueños el que, cuando llega la hora, sabe estar despierto.
Sólo es inmensamente rico aquel que sabe limitar sus deseos.
Sólo es pobre aquel que siempre desea más.
Sólo es posible avanzar cuando se mira lejos. Solo cabe progresar cuando se piensa en grande.
Sólo nos damos cuenta de la traición y de la amistad cuando ambas se cruzan... Allí podemos distinguirlas y compararlas, sentirlas y despreciarlas. El corazón no siente si los ojos no ven; pues, mis ojos ya vieron.
Sólo nos damos cuenta del valor del idioma cuando debemos escribir un telegrama.
Solo sanamos de un dolor cuando lo padecemos plenamente.
Sólo se progresa cuando se piensa que siempre se puede hacer algo más.
Sólo se reconoce el error cuando todo el mundo lo comparte.
Sólo si me siento valioso por ser como soy, puedo aceptarme, puedo ser auténtico, puedo ser verdadero.
Solo tan alto a donde alcanzo puedo crecer, solo tan lejos a donde exploro puedo llegar, solo en la profundidad en la que miro puedo ver, solo en la medida en la que sueño puedo ser.
Sólo temo a mis enemigos cuando empiezan a tener razón.
Somos felices cuando nuestro interior está correspondido por nuestro exterior.
Somos más sinceros cuando estamos iracundos que cuando estamos tranquilos.
Son siempre más sinceras las cosas que decimos cuando el ánimo se siente airado que cuando está tranquilo.
Soy el hombre más sencillo que existe, pero cuando siento un "grito" en mí, no acepto transformarlo en una "vocecilla" para complacer a los mudos y a los tartamudos. Pues yo no deseo agradar a nadie, ni tener discípulo ni ser discípulo. He venido a este mundo por algunos instantes y quiero lanzar un grito y partir. Nada más.
Su espíritu había perecido ahogado en su compasión; y cuando engrosaba y se desbordaba su compasión, siempre sobrenadaba una gran estupidez.
Suerte es lo que sucede cuando la preparación y la oportunidad se encuentran y fusionan.
Suspendí mi educación cuando tuve que ir al colegio.
También los manantiales y los pozos se agotan cuando se extrae demasiado y muy frecuentemente de ellos.
Tan sola no me has dejado, que estoy conmigo y me basta, igual que siempre lo he estado.