Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
Hay que mantener sujeto el corazón; pues cuando se lo suelta no se tarda en perder la cabeza.
Hoy estás donde tus pensamientos te han traído; mañana estarás donde tus pensamientos te lleven.
La amistad disminuye cuando hay demasiada felicidad de una parte y demasiada desgracia de la otra.