De todas las pasiones, el amor es la que más se acrece e irrita cuando encuentra obstáculos.
Deben imponerse castigos cuando convenga. La fidelidad no es contraria a una justa corrección.
Dentro de mil años, sí, dentro de millones de años te diré: ¿Sabes donde estás? Estás en mi corazón.
Desventurado el hombre que no tiene quien le amoneste cuando tiene necesidad de ello.
Dios no escucha vuestras palabras, salvo cuando él mismo las profiere a través de vuestros labios.