El ángel que presidió mi nacimiento dijo: Pequeña criatura, fruto de la dicha y de la risa, ve y esparce amor.
El pájaro tiene su nido, la araña su tela, el hombre la amistad.
El que se alimenta de deseos reprimidos finalmente se pudre.
Es más fácil perdonar a un enemigo que a un amigo.
La verdad mal intencionada es peor que la mentira.
Ver un mundo en un grano de arena y un cielo en una flor silvestre, tener el infinito en la palma de la mano y la Eternidad en una hora.