Dentro de mil años, sí, dentro de millones de años te diré: ¿Sabes donde estás? Estás en mi corazón.
Después de echar un vistazo a este planeta, un visitante de otro mundo diría: quiero ver al mánager.
El amor es un loco tan leal, que en todo cuanto hagáis, sea lo que fuere, no halla mal alguno.
El amor, como ciego que es, impide a los amantes ver las divertidas tonterías que cometen.
El cansancio ronca sobre los guijarros; en tanto que la pereza halla dura la almohada de pluma.