El que es elegido príncipe con el favor popular debe conservar al pueblo como amigo.
Encontraremos paz. Escucharemos ángeles. Veremos el cielo centelleando con diamantes.
Enterradme y dejad que descanse bajo el vasto y estrellado cielo. Gozoso viví y gozoso muero.
Eran verdes como un mar, con reflejos de alto cielo. ¡Qué bien sabían mirar! unos ojos que recuerdo.
Es en el aspecto religioso donde hay que ir a buscar lo más típico y lo más radical de un pueblo.