No creo que existan reglas sobre los asuntos del amor y la cantidad de compasión que conllevan.
No es el amor lo que es ciego, sino los celos.
No es licito querer devolver y restituir lo que el amor da: en el mar del amor debe estar ahogado todo instinto de restituci6n.
No es otra cosa la amistad que un sumo consentimiento en las cosas divinas y humanas con amor y benevolencia.
No es posible vivir sin libros.
No está la felicidad en vivir, sino en saber vivir.
No existe amor en paz. Siempre viene acompañado de agonías, éxtasis, alegrías intensas y tristezas profundas
No existe amor en paz. Siempre viene acompañado de agonías, éxtasis, alegrías intensas y tristezas profundas.
No existe una escuela que enseñe a vivir.
No hay amor más sincero que el amor a la comida.
No hay amor sin instinto sexual. El amor usa de este instinto como de una fuerza brutal, como el bergantín usa el viento.
No hay amor sin temor de ofender o perder lo que se ama.
No hay como los imbéciles que saben hacer bien el amor.
No hay cosa más fuerte que el verdadero amor.
No hay cosa que más pronto torne a sí, que el amor.
No hay disfraz que pueda largo tiempo ocultar el amor donde lo hay, ni fingirlo donde no lo hay.
No hay hombre tan cobarde a quien el amor no haga valiente y transforme en héroe.
No hay hombre, por viejo que esté, que no piense que puede vivir otro año.
No hay más goces reales en el mundo que el amor fiel de la casa, y la amistad en los pocos hombres buenos.
No hay más que una manera de ser feliz: vivir para los demás.
No hay mejor amor que el que nunca ha sido. Los romances que alcanzan a completarse conducen inevitablemente al desengaño, al encono o a la paciencia; los amores incompletos son siempre capullo, son siempre pasión
No hay nada como el amor de una mujer casada. Es una cosa de la que ningún marido tiene la menor idea.
No hay nada más bello que vivir.
No hay palabra ni pincel que llegue a manifestar amor de padre.
No hay que morir por el otro, sino vivir para disfrutar juntos.