La felicidad no consiste en vivir bien y tener un excelente nivel de vida, sino en saber vivir. Es frecuente captar esto cuando la vida se acaba.
La felicidad no es posible sin el amor.
La felicidad, en el amor, es un estado anormal, capaz de dar inmediatamente al accidente en apariencia mas sencillo y que siempre puede suceder, una gravedad que nunca podría comportar por si mismo. Lo que nos hace tan felices es la presencia en el corazón de algo inestable, que nos las arreglamos para mantener perpetuamente y de lo que no nos damos cuenta mientras no esta desplazado.
La generosidad humana es un reflejo del amor de dios.
La gente confunde el ego, la lujuria, la inseguridad, con el verdadero amor.
La grandeza y el amor son como los perfumes; los que los llevan apenas los sienten.
La guerra es de por vida en los hombres, porque es guerra la vida, y vivir y militar es una misma cosa.
La Iglesia es la caricia del amor de Dios al mundo.
La imaginación de una mujer es excesivamente rápida. En un momento salta de la admiración al amor y del amor al matrimonio.
La inclinación de dos personas de distinto sexo es ya la voluntad de vivir del nuevo individuo que ellas pueden y querrían engendrar, una voluntad que ya se agita en el encuentro de sus miradas.
La libertad cuesta muy cara, y es necesario, o resignarse a vivir sin ella, o decidirse a comprarla por su precio.
La libertad es incompatible con el amor. Un amante es siempre un esclavo.
La libertad, al fin y al cabo, no es sino la capacidad de vivir con las consecuencias de las propias decisiones.
La llaga de amor, quien la sana, la hace
La llaga de amor, quien la sana, la hace.
La lógica es buena para razonar, pero mala para vivir.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
La magia del primer amor consiste en nuestra ignorancia de que pueda tener fin.
La más verdadera forma de amor es cómo te comportas con otra persona, no lo que sientes por ella.
La mayor declaración de amor es la que no se hace; el hombre que siente mucho, habla poco.
La medida del amor es amar sin medida.
La menta, el amor aumenta.
La mentira y la verdad no pueden vivir en paz.
La miel de las heridas embalsama el amor.
La moral es la ciencia por excelencia; es el arte de vivir bien y de ser dichoso.