La necesidad es un mal, no hay necesidad de vivir bajo el imperio de la necesidad.
La revolución no se lleva en los labios para vivir de ella, se lleva en el corazón para morir por ella.
La tierra es la cuna de la razón, pero no se puede vivir siempre en la cuna.
La única alegría en el mundo es comenzar. Es hermoso vivir porque vivir es comenzar, siempre, a cada instante.
La vida es tan corta y el oficio de vivir tan difícil, que cuando uno empieza a aprenderlo, ya hay que morirse.
Las decepciones no matan, y las esperanzas hacen vivir.
Las noches son breves ¿Cuántos días más aún por vivir?.
Las pasiones hacen vivir al hombre, la sabiduría sólo le hace durar.
Las recompensas espirituales son las que realmente me han permitido vivir esta vida.
Lástima que cuando uno empieza a aprender el oficio de vivir ya hay que morir.
Lo menos frecuente en este mundo es vivir. La mayoría de la gente existe, eso es todo.
Lo que tiene alma se distingue de lo que no la tiene por el hecho de vivir.
Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
Los demás no te dejarán vivir como deseas, pero si eres lo suficientemente ágil y fuerte, al menos no deberás vivir como ellos desean.
Los seres humanos pueden vivir sin dioses pero los dioses le deben la vida a los seres humanos, es decir, son una extensión imaginaria de la realidad, el resultado de una insatisfacción.
Los seres humanos serán más felices cuando encuentren caminos para vivir como las antiguas comunidades primitivas. Esa es mi utopía.
Luchar para vivir la vida, para sufrirla y para gozarla... La vida es maravillosa si no se le tiene miedo.
Más vale morir con honra que vivir deshonrado.
Más vale morir en paz que vivir en guerra.
Me gusta vivir despacio, saboreando la vida.
Me gustaría vivir eternamente, por lo menos para ver cómo en cien años las personas cometen los mismos errores que yo.
Me niego a vivir en el mundo ordinario como una mujer ordinaria. A establecer relaciones ordinarias. Necesito el éxtasis. Soy una neurótica, en el sentido de que vivo en mi mundo. No me adaptaré de mi mundo. Me adapto a mí misma.
Me pregunto a veces si los hombres y las mujeres realmente se satisfacen. Quizás deban vivir separados y visitarce.
Mejor comer pan de mendigo con quienes amamos vivir, que llevar la culpa consigo y probar su sangre en rico festín.
Mejor morir de una vez que vivir siempre temiendo por la vida.