No vayas con el corazón en la mano, lo helarán los demás.
Nuestra civilización vive según el principio de los sofistas atenienses denunciados por Platón, a saber: tener los deseos más violentos posibles y encontrar el medio de satisfacerlos.
Nuestra conducta es la única prueba de la sinceridad de nuestro corazón.
Nuestro corazón tiene la edad de aquellos que ama.
Nunca faltarán ondas en la mar, ni ira y tristeza en el corazón del avariento.
Nunca me fue tan necesario como hoy el tener salud, corazón y juicio; hoy que hombres sin juicio y sin corazón conspiran contra la salud de la Patria.
Odiar es un despilfarro de corazón, y el corazón es nuestro mayor tesoro.
Ojos que no ven, corazón que no siente.
Para conocer la flor del ciruelo, tanto el propio corazón como la propia nariz.
Para entender el corazón y la mente de una persona, no te fijes en lo que ha hecho no te fijes en lo que ha logrado sino en lo que aspira a hacer.
Para qué me curaste cuando estaba herido si hoy me dejas de nuevo el corazón partío
Para trabajar con éxito, téngase caridad en el corazón y paciencia en la ejecución.
Para triunfar en la lucha por la vida, el hombre ha de tener o una gran inteligencia o un corazón de piedra.
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
Pobre eres,si no llevas repletas las arcas de tu corazón.
Podéis arrancar al hombre de su país, pero no podéis arrancar el país del corazón del hombre.
Poetas, no perdamos el tiempo, trabajemos, que al corazón le llega poca sangre.
Poned atención: un corazón solitario no es un corazón.
Por muy bien hechos que estén los puntos de sutura, se vive con dificultad cuando nuestras vísceras han sido substituidas por la añoranza de una persona; parece que ésta ocupara más lugar que aquéllas, la sentimos continuamente, y además ¡qué ambigüedad verse obligado a pensar una parte del propio cuerpo!.
Porque cuanto más lejos más cerca está mi corazón.
Provisional como todos los plazos del corazón.
Purifica tu corazón antes de permitir que el amor se asiente en él, ya que la miel más dulce se agria en un vaso sucio.
Puse el calentador en mi pecho. Pero mi corazón estaba lejos.
Que nada me pertenezca. Sólo la paz del corazón y el frescor del aire.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.