Mi corazón me duele a mí. Y no debiera dolerme a mí, porque no vive de mí, ni vive para mí.
Mi sueño es el de Picasso: Tener mucho dinero para vivir tranquilo como los pobres.
Nadie es tan viejo que no pueda vivir un año más, ni tan mozo que hoy no pudiese morir.