La fe es la fuerza de la vida. Si el hombre vive, es porque cree en alguna cosa.
La felicidad de tu vida depende de la calidad de tus pensamientos positivos.
La felicidad es estar haciendo algo grande con la vida, algo que la llene y que vaya más allá de los propios intereses.
La felicidad es interior, no exterior; por lo tanto, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos.
La felicidad es suma y compendio de lo que uno ha ido haciendo con su vida.
La felicidad no consiste en vivir bien y tener un excelente nivel de vida, sino en saber vivir. Es frecuente captar esto cuando la vida se acaba.
La filosofia moderna no ha pretendido reformar la vida. Por el contrario, quiso trasformar, la verdad.
La flecha de mi vida ha clavado sus rumbos en tu pecho y esquivo entre tus brazos el acecho de las cien rutas que mi paso olvida.
La fuente de la vida es el corazón.
La gloria del mundo es transitoria, y no es ella la que nos da la dimensión de nuestra vida, sino la elección que hacemos de seguir nuestra leyenda personal, tener fé en nuestras utopías y luchar por nuestros sueños.
La gran bendición de la vida es el mañana, y hacer realidad tus sueños.
La guerra es de por vida en los hombres, porque es guerra la vida, y vivir y militar es una misma cosa.
La hiedra tiene larga vida.
La historia es una repetición interminable del modo de vida equivocado.
La indiferencia del mexicano ante la muerte se nutre de su indiferencia ante la vida.
La inspiración viene de tu interior. Uno tiene que ser positivo. Cuando lo eres, ocurren cosas buenas.
La inteligencia se caracteriza por una incomprensión natural de la vida.
La ira acorta la vida.
La juventud es el paraíso de la vida, la alegría es la juventud eterna del espíritu.
La juventud no es un tiempo de la vida, es un estado del espíritu.
La juventud viene sólo una vez en la vida.
La libertad es como la vida, sólo la merece quien sabe conquistarla todos los días.
La libertad está en ser dueños de la propia vida.
La literatura no puede reflejar todo lo negro de la vida. La razón principal es que la literatura escoge y la vida no.
La madurez hace al hombre más espectador que autor de vida social.