Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
La sabiduría consiste no sólo en ver lo que tienes ante ti, sino en prever lo que va a venir.
No esperes a que muera alguien para decirle cuanto lo amabas, díselo hoy que lo tienes cerca.
Primero tienes que aprender las reglas del juego. Luego tienes que jugar mejor que nadie.