Cole��o pessoal de fernandocardozo
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No es pobre el que poco tiene, pero sà lo es el que vive con gran avidez.
Refran
No eres más porque te alaben, ni menos porque te critiquen; lo que eres delante de Dios, eso eres y nada más.
Thomas De Kempis
Hay sólo tres cosas a hacer con una mujer. Se puede amarla, sufrir por ella, o convertirla en literatura.
Lawrence Durrell
El que ama de verdad no es el que enciende el fuego, sino el que lo conserva.
Carlos Fisas
Asà como la desgracia hace discurrir más, la felicidad quita todo deseo de análisis; por eso es doblemente deseable.
Pio Baroja
Mujer y ángel que en lo femenino de lo corpóreo que hay en tu existencia, anticipa a mi opaca inteligencia cómo está conformado un ser divino.
Alfonso Orantes
Libérate de la ansiedad, piensa que lo que debe ser, será, y sucederá naturalmente.
Facundo Cabral
Ni los demonios ni los dioses existen, son todos productos de las actividades sÃquicas del hombre.
Sigmund Freud
A veces el amor une a dos seres que no saben nadar y viven en dos islas distintas.
Noel Claraso
Sobresale incluso antes de florecer una violeta salvaje.
Shiba Sonome
Benditas las mujeres que se enamoran, las hechiceras de la noche, las que comparten el fuego de las bodas del cuerpo en la consagración de la piel.
Lina Zeron
Ayuda al niño que te necesita, ese niño será socio de tu hijo. Ayuda a los viejos, y los jóvenes te ayudarán cuando lo seas. Además, el servicio es una felicidad segura, como gozar a la naturaleza y cuidarla para el que vendrá. Da sin medida y te darán sin medidas.
Facundo Cabral
Es mejor el uso de las riquezas que la posesión de ellas.
Fernando de Rojas
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De las flores, la violeta; de los emblemas, la cruz; de las naciones, mi tierra; y de las mujeres, tú.
Ricardo Palma Soriano
En el peligro se conoce al amigo.
Refran
Creo que no soy tan viejo como para ser venerable, ni tan joven como para ser un cómplice.
Osvaldo Soriano
Dos ideas que al par brotan, dos besos que a un tiempo estallan, dos ecos que se confunden, eso son nuestras dos almas.
Gustavo Adolfo Becquer
Salpicados de barro Por el rocÃo Los melones parecen frescos.
Matsuo Basho
No juzguéis a los demás si no queréis ser juzgados. Porque con el mismo juicio que juzgareis habéis de ser juzgados, y con la misma medida que midiereis, seréis medidos vosotros.
Jesucristo