Cole��o pessoal de citador
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Mientras vivamos en la ignorancia, seremos siempre los unos enemigos de los otros.
Proverbio arabe
La conservación de una ciudad se encuentra en sus leyes.
Aristoteles
Quienes no saben llorar con todo el corazón, tampoco saben reÃr.
Golda Meir
Todos, en el fondo, estamos metidos en un libro, porque la literatura abarca todo aquello que entendemos por real.
Gonzalo Suarez
. . . Y cuando en las noches quietas y frÃas dirigÃa el hocico hacia alguna estrella y aullaba como un lobo, eran sus antepasados, muertos y ya convertidos en polvo, los que dirigÃan el hocico a las estrellas y aullaban a través de los siglos. Y las cadencias de buck eran las cadencias de ellos, las cadencias con que expresaban su pena y el significado que para ellos tenÃan el silencio, el frÃo y la oscuridad.
Jack London
Leer les agrandará, chicos, el deseo, y el horizonte de la vida.
Ernesto Sabato
Ponte en guardia marinero, lo que al otro le pesa, a tà te espera.
Refran
Al hombre le es dado un número determinado de experiencias; al economizarlas, prolonga su vida.
George Gurdjieff
La biblia es para mà el libro. No veo como puede alguien vivir sin ella.
Gabriela Mistral
Resulta totalmente imposible gobernar un pueblo si éste ha perdido la confianza en sus gobernantes.
Confucio
Cuando tú naciste ya comÃa yo pan con corteza.
Refran
Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.
Proverbio Oriental
Los diferentes, los desplazados y los refugiados son los que enriquecen todas nuestras vidas; su tolerancia e imparcialidad hacia ellos abrirá nuevos mundos para ustedes, y los hará bienvenidos donde sea que vayan.
Kofi Annan
Si quiere ser presidente, no pierda el tiempo: tome un video y practique durante horas para aumentar su atractivo televisivo.
John Anderson
El sol nos habla por medio de la luz, con aroma y color lo hacen las flores, el aire con las nubes, nieve, y lluvia.
Hermann Hesse
Ningún gobierno puede sostenerse sin el principio del temor asà como del deber. Los hombres buenos obedecerán a este último, pero los malos solamente al primero.
Thomas Jefferson