Cole��o pessoal de citador
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La religión no admite, no puede admitir, un hombre libre. Solamente acepta el homenaje de los postrados, y desprecia las ofrendas de los que se alzan erguidos.
Robert Ingersoll
La lectura nos regala mucha compañÃa, libertad para ser de otra manera y ser más.
Pedro Lain Entralgo
Canto de insectos. Un hoyo en la muralla ayer desapercibido.
Kobayashi Issa
Mis padres no solÃan pegarme; lo hicieron sólo una vez: empezaron en febrero de 1940 y terminaron en mayo del 43.
Woody Allen
A lo que no puede ser, paciencia.
Refran
Fuera de mÃ, en el espacio, errante, la música doliente de un vals; en mÃ, profundamente en mi ser, la música doliente de tu cuerpo; y en todo, viviendo el instante de todas las cosas, la música de la noche iluminada.
Vinicius De Moraes
Una fotografÃa no es una pintura, un poema, una sinfonÃa, una danza. No es justa un cuadro bonito. Es o debe ser un documento significativo, una declaración penetrante.
Berenice Abbott
Si me ofrecieran rodar mi vida en una pelÃcula, lo rechazarÃa.
Kirk Douglas
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Viejos son los caminos, pero aún echan polvo.
Holy Slayer
El buen general vence, y allà se queda. Vence y no se jacta, vence porque es su deber.
Lao Tse
Las azaleas en el acantilado miran el reflejo en el lago del atardecer.
Kawai Chigetsu
De cualquier manera, la sensación de enamorarse sólo se desarrolla con respecto a las mercaderÃas humanas que estan dentro de nuestras posibilidades de intercambio.
Erich Fromm
El medio más seguro de no llegar a ser muy infeliz es no pretender ser muy feliz.
Arthur Schopenhauer
El orgullo es el primero de los tiranos, pero también el primero de los consuelos.
Charles Ducios
Si los pueblos no se ilustran, si no se divulgan sus derechos, si cada hombre no conoce lo que puede, vale, debe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas y será tal vez nuestra suerte cambiar de tiranos sin destruir la tiranÃa.
Mariano Moreno
Nos interesan los demás cuando se interesan por nosotros.
Publio Siro
Yo no sé qué me sucede desde que te di mi alma, que cualquier senda que tomo me ha de llevar a tu casa.
Salvador Rueda