Si no estamos en paz con nosotros mismos, no podemos guiar a otros en la búsqueda de la paz.
Si un hombre ama su trabajo, por encima del éxito o la fama, es un elegido de dios.
Todo el coraje necesario es un pensamiento positivo para eliminar los otros cien negativos.
Todos llevan consigo, hasta el fin, viscosidades y cáscaras de huevo de un mundo primordial.