Lo que distingue al hombre de los otros animales son las preocupaciones financieras.
Lo que llamamos en otros pecado, consideramos en nosotros como experiencia.
Lo que no quieras que los otros te hagan a ti, no lo hagas a los otros.
Lo que para algunos son remordimientos, para otros constituyen reminiscencias.
Lo que para uno es derroche para otros es virtuosa inversión.
Los autores de revoluciones no pueden sufrir que otros las hagan después de ellos.
Los buenos pensamientos llevan hacia los buenos frutos.
Los delitos llevan a las espaldas el castigo.
Los espíritus melancólicos reposan al reunirse con otros espíritus afines. Se unen afectuosamente, como un extranjero al ver a un compatriota suyo en tierras lejanas. Los corazones que se unen por la tristeza no serán separados por la gloria de la felicidad.
Los jóvenes hoy en día son unos tiranos. Contradicen a sus padres, devoran su comida, y le faltan al respeto a sus maestros.
Los libros son las abejas que llevan el polen de una inteligencia a otra.
Los que llevan condecoraciones son como las tiendas de poco género que todo lo exhiben en el escaparate.
Los remordimientos llevan al hombre a morder.
Los seres destinados a ser amados son, a pesar de todo, odiados por aquellos otros seres a quienes nadie nunca puede amar.
Los tontos no gustan de admirar las cosas sino cuando llevan una etiqueta.
Me acosan unos pensamientos tan extraños y unas sensaciones tan lúgubres , se agolpan en mi cabeza unas preguntas tan confusas, que no me siento ni con fuerzas ni con deseos de contestarlas. No seré yo quien ha de resolver todo esto.
Me decían que eran necesarios unos muertos para llegar a un mundo donde no se mataría.
Me gusta y me fascina el trabajo. Podría estar sentado horas y horas mirando a otros cómo trabajan.
Mejor es hacer a otros herederos, que buscar a quien heredar.
Mucha gente cree que discrepa de los demás y lo que pasa es que no tienen valor para hablar unos con otros.
Ningún hombre es tan tonto para desear la guerra y no la paz; pues en la paz, los hijos llevan a sus padres a la tumba, y en la guerra son los padres quienes llevan a sus hijos a la tumba.
No es digno de mandar a otros hombres aquel que no es mejor que ellos.
No es justo que viva de la caridad de otros quien puede bastarse a sí mismo.
No hagas a los otros lo que no te gustaría que te hicieran a ti.
No hay amores viles, sino físicos, y no constantes, y hay otros amores estables.