La gloria o el mérito de algunos hombres es escribir bien; la de otros no escribir nada.
La grandeza y el amor son como los perfumes; los que los llevan apenas los sienten.
La mejor fuente de información son las personas que han prometido no contárselo a otros.
La realidad es que los éxitos se los llevan los fuertes y el fracaso los débiles, y eso es todo.
Las armas se deben reservar para el último lugar, donde y cuando los otros medios no basten.