El hombre emplea la hipocresía para engañarse a sí mismo, acaso más que para engañar a los otros.
El hombre es un animal evolucionado. El puede vestirse con la piel de otros animales.
El hombre poco claro no puede hacerse ilusiones: o se engaña a sí mismo, o trata de engañar a otros.
El mundo exige resultados. No le cuentes a otros tus dolores del parto, muéstrales al niño.
El peor enemigo de la revolución es el burgués que muchos revolucionarios llevan adentro.
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigir mucho de sí mismo y muy poco de los otros.
En la vida humana sólo unos pocos sueños se cumplen; la gran mayoría de los sueños se roncan.
Eran verdes como un mar, con reflejos de alto cielo. ¡Qué bien sabían mirar! unos ojos que recuerdo.