Yo trato de privarme de ideas. Todos los días me quito alguna, pero siempre me quedan demasiadas.
¡Fuego, la mañana hace fuego y nos golpea los corazones! Levantémoslos arriba, siempre arriba.
¿Es de extrañar que el amor haya preferido casi siempre el derrotero poético al filosófico?.
¿O fue creado para estar siquiera un momento en las cercanías de tu corazón?.
¿Qué es la mayoría? La mayoría es un absurdo: la inteligencia ha sido siempre de los pocos.
¿Será porque siempre anhelas, corazón, que siempre enciendo una lámpara en el naranja del ocaso?.