A la gloria de los más famosos se adscribe siempre algo de la miopía de los admiradores.
A las mujeres les gusta la moda porque toda novedad es siempre un reflejo de la juventud.
Adelante trabajando siempre logrando siempre buscando y aprendiendo a forjar y esperar.
Al hacer una profunda reverencia a alguien, siempre se vuelve la espalda a algún otro.
Al poder se sube casi siempre de rodillas. Los que suben de pie son los que tienen derecho a él.
Al principio de las catástrofes, y cuando han terminado, se hace siempre algo de retórica.