Una sola cosa nos explica bien la historia y es en qué consisten los malos gobiernos.
Uno no puede ponerse del lado de quienes hacen la historia, sino al servicio de quienes la padecen.
Uno puede entender el cosmos, pero nunca el ego; el yo esta más distante que cualquier estrella.
Visto un león, están vistos todos, pero visto un hombre, sólo está visto uno, y además mal conocido.
Y en sueños confunde la muerte, la vida: recuerda y olvida, suspira, respira con hórrido afán.
Yo conozco al pueblo: cambia en un día. Derrocha pródigamente lo mismo su odio que su amor.
Yo no se de pájaros, no conozco la historia del fuego. Pero creo que mi soledad debería tener alas.