Todo está permitido, menos interrumpir una manifestación de amor.
Todo lo que hacemos está puesto con el ojo en otra cosa.
Todo lo que no es eterno está eternamente pasado de moda.
Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos.
Todo pensamiento es inmoral. La destrucción está en su propia naturaleza. Pensar en una cosa es matarla. Nada sobrevive cuando es objeto de pensamiento.
Todo progreso está basado en el deseo universal e innato por parte de cada organismo de vivir por encima de sus posibilidades.
Todos somos capitanes y la diferencia está sólo en el barco en que vamos sobre las aguas del mar.
Todos tenemos un deber de amor que cumplir, una historia que hacer, una meta que alcanzar. No escogimos el momento para venir al mundo: Ahora podemos hacer el mundo en que nacerá y crecerá la semilla que trajimos con nosotros.
Tomado colectivamente, el pueblo es un poeta: autor y actor se inflaman con la obra que se representa o que le hacen representar, sus mismos excesos no son tanto instinto de una crueldad nativa cuanto delirio de una multitud embriagada de espectáculos, sobre todo cuando son trágicos: cosa tan cierta que, en los horrores populares, siempre hay algo superfluo añadido al cuadro y a la emoción.
Tras el vivir y el soñar, está lo que más importa: el despertar
Tu conocimiento sobre lo que está pasando es sólo superficial y relativo.
Tú eliges el lugar de la herida en donde hablamos nuestro silencio. Tú haces de mi vida esta ceremonia demasiado pura.
Tu olvido, me río de tu olvido, nadie olvida así, un cariño sentido.
Un actor siempre está desnudo en la pantalla, aunque esté vestido.
Un alma grande está por encima de la injuria, de la injusticia y del dolor.
Un artista no tiene necesidad de expresar directamente su pensamiento en la obra para que ésta refleje la calidad de aquél.
Un deseo profundo vive en mí: ser un día el rostro de una sombra sin imagen alguna, y sin historia. Ser solamente el eco de un canto apenas acorde que señala a sus hermanos. La libertad del espíritu.
Un hombre enamorado está incompleto hasta que está casado; entonces está acabado.
Un hombre no es desdichado a causa de la ambición, sino porque ésta lo devora.
Un hombre no es nunca el mismo por mucho tiempo. Está continuamente cambiando.
Un hombre no es sólo lo que está comprendido entre pies y cabeza.
Un hombre no está bien hasta que sea feliz, sano, y próspero; y la felicidad, la salud, y la prosperidad son el resultado de un ajuste armonioso del interior con el exterior del hombre.
Un hombre no puede actuar con acierto en un nivel de su vida si está ocupado actuando desacertadamente en otro. La vida es un todo indivisible.
Un hombre no vaga lejos de donde se está asando su maíz.
Un hombre sin pasiones está tan cerca de la estupidez que sólo le falta abrir la boca para caer en ella.