La gente busca la felicidad como un borracho busca su casa, sabe que existe pero no la encuentra.
La libertad es como la vida, sólo la merece quien sabe conquistarla todos los días.
La libertad sólo reside en los estados en los que el pueblo tiene el poder supremo.
La pequeña pantalla es la barraca de feria donde el pueblo viene a ver las maravillas del mundo.
La primera virtud es frenar la lengua, y es casi un dios quien teniendo razón sabe callarse.