Cuando el pueblo es tan numeroso, ¿qué puede hacerse en su bien? hacerlo rico y feliz. Y cuando sea rico ¿qué más puede hacerse por él? educarlo.
Cuando hayamos aprendido debemos enseñarlo a quien nada sabe todavía; de este modo pagamos una deuda sacrosanta.
Cuando la lucha entre facciones es intensa, el político se interesa, no por todo el pueblo, sino por el sector a que él pertenece. Los demás son, a su juicio, extranjeros, enemigos, incluso piratas.
Cuando necesito leer un libro, lo escribo.
Cuando se sabe una cosa sostener que se sabe y cuando no se sabe admitirlo, ese es el verdadero conocimiento.
Cuando un hombre sabe a donde va el mundo entero, se aparta para darle paso.
Cuando un poeta canta estamos en sus manos: él es el que sabe despertar en nosotros aquellas fuerzas secretas; sus palabras nos descubren un mundo maravilloso que antes no conocíamos.
Cuando un pueblo se exalta es difícil calmarlo; pero cuando está tranquilo es difícil saber cuándo va a exaltarse.
Cuando un pueblo trabaja Dios lo respeta. Pero cuando un pueblo canta, Dios lo ama.
Cuando un pueblo ya no lee a sus escritores, los festeja.
Cuando un saltamontes concentra sus energías para saltar, no sabe donde aterrizará.
Cuando uno dice que sabe lo que es la felicidad, se puede suponer que la ha perdido.
Cuando uno no sabe aún lo que es la vida, ¿cómo podría conocer lo que es la muerte?.
Cuando uno no sabe bailar, dice que el suelo está húmedo.
Cuando uno se hace viejo, gusta más releer que leer.
Culto es aquel que sabe dónde encontrar lo que no sabe.
Débese guardar con más cuidado lo que no se sabe cuándo ha de faltar.
Decía también que era grande fealdad que uno que no sabe se ponga a ejercitar alguna arte ni oficio mecánico sin vergüenza, ni aun una canasta se da a hacer a quien no la sabe hacer, ni que sean admitidos y recibidos por gobernantes o regidores de la república aquellos que nunca supieron letras ni ciencia, sin la cual cosa no se puede gobernar ni tener oficio alguno en la república. Y decía que si alguno se asentase a gobernar el timón en algún navío no sabiendo el arte de navegar sería detestado y maldecido, cuanto más los que se llegan a gobernar la república ignorantes y poco sabidos.
Dejad pensar al pueblo que gobierna y se dejará gobernar.
Dicen que el hábito es una segunda naturaleza. Quien sabe, empero, si la naturaleza no es primero un hábito.
Dolor paciente que dolor no deja...¡La mayor pena es la que no se sabe!.
El agnosticismo simplemente significa que una persona no dirá que sabe o cree aquello para lo que no tiene bases para sostener que cree.
El amable sabe su cuento.
El amigo ha de ser como el dinero, que antes de necesitarlo, se sabe el valor que tiene.
El amor es eso de lo que todo el mundo habla pero nadie sabe realmente lo que es.