Solamente sabe mucho el que sabe lo bastante para vencer.
Sólo el que sabe es libre y más libre el que más sabe. No proclaméis la libertad de volar, sino dad alas.
Sólo es capaz de realizar los sueños el que, cuando llega la hora, sabe estar despierto.
Sólo es digno de libertad quien sabe conquistarla cada día.
Sólo es grande en la vida quien sabe ser pequeño.
Sólo es inmensamente rico aquel que sabe limitar sus deseos.
Sólo falta el tiempo a quien no sabe aprovecharlo.
Solo la gente sencilla sabe que es el amor. La gente complicada trata tanto de causar impresión que pronto agota su talento.
Sólo quien sabe cuidar lo ajeno puede poseer lo propio.
Sólo se puede gobernar un pueblo ofreciéndole un porvenir. Un jefe es un vendedor de esperanzas.
Sólo una madre sabe lo que quiere decir amar y ser feliz.
Sólo vive el que sabe.
Somos un pueblo que no quiere conservar mucho del pasado en la cabeza. Se considera malsano en Norteamérica recordar errores, neurótico pensar en ellos, psicótico analizarlos seriamente.
Toda institución que no suponga que el pueblo es bueno y el magistrado corruptible, es viciosa.
Todo llega para quien sabe esperar.
Tomado colectivamente, el pueblo es un poeta: autor y actor se inflaman con la obra que se representa o que le hacen representar, sus mismos excesos no son tanto instinto de una crueldad nativa cuanto delirio de una multitud embriagada de espectáculos, sobre todo cuando son trágicos: cosa tan cierta que, en los horrores populares, siempre hay algo superfluo añadido al cuadro y a la emoción.
Tras la lucha que rinde y la incertidumbre amarga del viajero que errante no sabe dónde dormirá mañana, en sus lares primitivos halla un breve descanso mi alma.
Tres clases hay de ignorancia: no saber lo que debiera saberse, saber mal lo que se sabe, y saber lo que no debiera saberse.
Un amigo es uno que lo sabe todo de ti y a pesar de ello te quiere.
Un artista sabe que no hay belleza sin forma pero también que la forma de la belleza depende del ideal de una cultura. El artista trasciende, parcial y momentáneamente, el dilema, añadiendo un factor: no hay belleza sin mirada. Es natural que un artista privilegie a la mirada. Pero un gran artista no invita no sólo a mirar sino a imaginar.
Un especialista es una persona que cada vez sabe más sobre menos, hasta que termina sabiéndolo todo sobre nada... y nada sobre todo.
Un experto es alguien que sabe más y más sobre menos y menos.
Un experto es un hombre que ha dejado de pensar: sabe.
Un hombre inteligente es aquel que sabe ser tan inteligente como para contratar gente más inteligente que él.
Un hombre no es más que lo que sabe.