Después de la muerte, el orden.
Después de todo la muerte es sólo un síntoma de que hubo vida
Diferentes en la vida, los hombres son semejantes en la muerte.
Dos es compañía, tres multitud.
Duda cuanto quieras, pero no dejes de actuar.
Duda que sean fuego las estrellas, duda que el sol se mueva, duda que la verdad sea mentira, pero no dudes jamás de que te amo.
Duda siempre de ti mismo, hasta que los datos no dejen lugar a dudas.
Duerme con el pensamiento de la muerte y levántate con el pensamiento de que la vida es corta.
El aburrimiento se cura con curiosidad. La curiosidad no se cura con nada.
El amor es fuerte como la muerte; los celos son crueles como la tumba.
El amor no tiene cura, pero es la única cura para todos los males.
El arte de vivir consiste en conseguir que hasta los sepultureros lamenten tu muerte.
El cristianismo es de tres formas. Una es el elemento generador de la religión como alegría propia de toda religión. Otra, la función mediadora como fe en la omnicapacidad de todo lo terreno para ser el vino y el pan de la vida eterna. Y es la fe en Cristo, su madre y los santos. Escojan la que quieran, escojan las tres, es lo mismo, serán cristianos y miembros de una comunidad única, eterna, indeciblemente feliz.
El desacuerdo total con tres cuartas partes de los británicos es uno de los principales elementos de salud mental, lo que resulta una profunda fuente de consuelo en los momentos de duda espiritual.
El deseo de morir era mi interés excluyente; a él le sacrifiqué todo, hasta la muerte.
El deseo es vida; su consecución, muerte.
El desprecio de la muerte, he ahí el principio de la fuerza moral.
El día de tu muerte sucederá que lo que tú posees en este mundo pasará a manos de otra persona. Pero lo que tú eres será tuyo por siempre.
El dolor es para la humanidad un tirano más terrible que la misma muerte.
El dolor, la amargura, las sombras el aliento en huida, la muerte luego la luz que de repente vino y tú fuiste marcando sus aristas celestes ante el asombro alegre de mis ojos.
El enfermo necesita del medico, el médico no necesita del enfermo.
El enfermo quiere su vida, el médico quiere sus honorarios.
El erotismo está en la aprobación de la vida hasta en la muerte.
El error obliga a rehacer el camino y eso enseña muchas cosas. La duda, no. Entre el error y la duda, opto siempre por el primero.
El espantapájaro engaña sólo dos días a los pájaros; a los tres, se cagan en él.