Todo hombre tiene tres variedades de carácter: el que realmente tiene; el que aparenta, y el que cree tener.
Todo lo ignora quien de nada duda.
Todo lo que el médico yerra lo tapa la tierra.
Todos o casi todos distinguen el alma por tres de sus atributos: el movimiento, la sensación y la incorporeidad.
Tres clases hay de ignorancia: no saber lo que debiera saberse, saber mal lo que se sabe, y saber lo que no debiera saberse.
Tres cosas son importantes en la vida de una persona: la primera es ser amable, la segunda ser amable y la tercera ser amable.
Tres facultades hay en el hombre: la razón que esclarece y domina; el coraje o ánimo que actúa, y los sentidos que obedecen.
Tres pasiones, simples pero abrumadoramente fuertes, han gobernado mi vida: el anhelo de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por el sufrimiento de la humanidad.
Tres podrían guardar un secreto si dos de ellos hubieran muerto.
Triunfar tarde no es triunfar: es alcanzar al mismo tiempo la inmortalidad y la muerte.
Un amigo en la vida es mucho. Dos son demasiado. Tres son imposibles.
Un capuchino decía: "¡Qué sabio ha sido Dios poniendo la muerte después de la vida! Porque si la hubiera puesto antes, no hubiéramos tenido tiempo para hacer penitencias".
Un cura joven hace los mejores sermones.
Un jardinero que cultiva su propio jardín, con sus propias manos, une en su persona los tres personajes, de propietario, agricultor y obrero. Su producción, por lo tanto, debe rendirle la renta del primero, la ganancia del segundo y el salario del tercero.
Un médico puede enterrar sus errores pero un arquitecto apenas puede aconsejar a sus clientes que planten enredaderas.
Un niño siempre puede enseñar tres cosas a un adulto: a ponerse contento sin motivo, a estar siempre ocupado con algo y a saber exigir con todas sus fuerzas aquéllo que desea.
Un salto corto es sin duda más sencillo que uno largo, pero nadie que quisiera cruzar un foso ancho empezaría por saltar hasta su centro.
Un viaje es una nueva vida, con un nacimiento, un crecimiento y una muerte, que nos es ofrecida en el interior de la otra. Aprovechémoslo.
Una cultura que vive de espaldas a la muerte pierde densidad y, sobre todo, escamotea una de las dimensiones esenciales de la vida humana.
Una mente atormentada por la duda no puede encarar el camino del éxito.
Una muerte bella honra toda la vida.
Una nación que gasta más dinero en armamento militar que en programas sociales se acerca a la muerte espiritual.
Una única muerte es una tragedia, un millón de muertes es una estadística.
Una vida inútil equivale a una muerte prematura.
Una vida ociosa es una muerte anticipada.