Las tres cosas que más me gustan en el mundo son el silencio, la soledad y los espacios vacíos.
Los cobardes agonizan muchas veces antes de morir... Los valientes ni se enteran de su muerte.
Los hombres olvidan más fácilmente la muerte de su padre que la pérdida de su patrimonio.
Los progresos de la medicina son gigantescos. Ya no estamos seguros de nuestra propia muerte.
Los tres deberes fundamentales de la mujer son ser bonita, ir bien vestida y no contradecir.
Me anuncian la muerte de uno cuya presencia no me entusiasmaba y pienso: yo no pedía tanto.