En casa chica y en largo camino se conoce al buen amigo.
En el amor no hay crímenes ni delitos, sólo falta de buen gusto.
En esta industria, todos sabemos que detrás de un buen guionista hay siempre una gran mujer, y que detrás de ésta está su esposa.
En la corte es llegada a tanto la locura, que no llaman buen cortesano sino al que está muy adeudado.
En lo que toca específicamente al amor, eso significa: el amor es un poder que produce amor; la impotencia es la incapacidad de producir amor.
En materia de gobierno todo cambio es sospechoso, aunque sea para mejorar.
Es absurdo que un pueblo cifre sus esperanzas de redención y ventura en formas de gobierno que desconoce.
Es agradable ver cómo un buen poeta transporta la imaginación de otro artista, permitiéndole crear su propio equivalente de la poesía. El artista plástico, para sacar el mejor partido de su obra, debe evitar adherir de manera demasiado servil al texto. Por el contrario, debe trabajar libremente, enriqueciendo su propia sensibilidad mediante el contacto con el poeta que va a ilustrar.
Es como para creer que al buen dios, que creó el mundo, no le gusta que los hombrecillos tengan por su parte (aunque a su reducida escala) una pasión parecida.
Es fácil ser humorista cuando tienes a todo el gobierno trabajando para ti.
Es necesario ser casi un genio para ser un buen marido.
Es peligroso tener razón cuando el gobierno está equivocado.
Es preciso preferir la soberanía de la ley a la de uno de los ciudadanos.
Espantoso juego del amor, en el cual es preciso que uno de ambos jugadores pierda el gobierno de sí mismo.
Estar a solas con un buen libro es ser capaz de comprenderte más a ti mismo.
Estoy a favor de un gobierno que sea vigorosamente frugal y sencillo.
Gato maullador, nunca buen cazador.
Habla con suavidad y lleva un buen garrote; llegarás lejos.
Hasta que un dia el paisano acabe con este infierno, y haciendo suyo el gobierno, con solo esta ley se rija: o es pa' todos la cobija, o es pa' todos el invierno.
Hay dos tipos de patriotas: el que ama a su país y el que ama al gobierno de su país. Lógicamente los gobiernos consideran más patriotas a estos últimos.
Hay ocasiones en que un gobierno debe ser liberal y otras en que debe ser dictatorial: aquí todo cambia y no hay eternidad.
Hay que amar lo que es digno de ser amado y odiar lo que es odioso, mas hace falta buen criterio para distinguir entre lo uno y lo otro.
Hombre de buen trato, a todos es grato.
Horizonte claro con cielo nublado, buen tiempo declarado.
Invertir en conocimientos produce siempre los mejores intereses.