Andan el pesar y el placer tan apareados que es simple el triste que se desespera y el alegre que se confía.
Aquí jadeo hasta acabar la sangre clavada en la canción mi lanza triste, hasta que el fruto de su viejo vientre lance al estrago la materna esfinge.
Cada uno de nosotros tiene un día, más o menos triste, más o menos lejano, en que, por fin, debe aceptar que es un hombre.
Considerando en frío, imparcialmente, que el hombre es triste, tose, y sin embargo se complace en su pecho colorado.
Cuando las estrellas bajan, ¡qué triste es bajar los ojos para verlas!.
De veras, nunca estoy solo. Tan solo estoy triste cuando tus ojos huyen del sitio en que debimos encontrarnos por la tarde.
Dime amigo: ¿La vida es triste o soy triste yo?
Dulce y triste, como un amor sobrecogido por largos suspiros de lo profundo de un sauce poco a poco va saliendo la luna.
El alma triste en los gustos llora.
El ánimo gozoso hace florida la vida; el espíritu triste, marchita los sucesos.
El bosque sería muy triste si sólo cantaran los pájaros que mejor lo hacen.
El mal que hacemos es siempre más triste que el mal que nos hacen.
El tango es un pensamiento triste que se baila.
En este triste país, si a un zapatero se le antoja hacer una botella y le sale mal, después ya no le dejan hacer zapatos.
En la sombra, lejos de la luz del día, la melancolía suspira sobre la cama triste, el dolor a su lado, y la migraña en su cabeza.
Es más alegre que una bienvenida y más triste que un suspiro.
Es terriblemente triste eso de que el talento dure más que la belleza.
Eso de haber de abismarse en la incertidumbre y desesperar de la verdad, es un triste y miserable refugio contra el error.
Esta calle triste, se alegra cuando pasas tú, mujer preferida entre todas.
Estoy contento de sentir, aunque suelo estar triste por sentir.
Estoy muy triste y me siento más desgraciado de lo que puedo decir, y no sé hasta dónde he llegado. . . No sé qué hacer ni qué pensar, pero deseo vehementemente dejar este lugar. . . Siento tanta melancolía.
Existen cosas inolvidables: esos ojos tuyos, aquella guerra triste, el tiempo en que vendrán los pájaros, los niños.
Hazme el favor de no estar triste. Todo pasa.
La melancolía es la felicidad de estar triste.
La mentira es un triste sustituto de la verdad, pero es el único que se ha descubierto hasta ahora.