Ara bien y cogerás trigo.
Con viento limpian el trigo, y los vicios con castigo.
Después de haber besado sus cabellos de trigo, nada importa la culpa, pues no importa el castigo.
Escribir un libro ha de ser como cernir el trigo.
La religión no mantiene a nadie. Tiene que ser mantenida. No produce trigo ni maíz; no ara la tierra; no derriba bosques. Es una mendiga perpetua. Vive del trabajo de otros, y luego tiene la arrogancia de pretender que ayuda al que da.
No es lo mismo predicar que dar trigo.
No, nada llega tarde, porque todas las cosas tienen su tiempo justo, como el trigo y las rosas
Sembrando trigo una vez, cosecharás una vez. Plantando un árbol, cosecharás diez veces. Instruyendo al pueblo, cosecharás cien veces.
Soy un árbol agotado por los vientos: debo mantenerme en pie. Soy un campo de trigo dispuesto para la siega: debo madurar.
¡Todo el mar no bastó para dejar sin huella el breve trigo que dejó tu beso!.