Quien crea que su propia vida y la de sus semejantes está privada de significado no es sólo infeliz, sino que apenas es capaz de vivir.
Quien está en la mar: navega; y opina quien está en tierra.
Quien hijo tiene en la guerra, muerto está y vivo le espera.
Quien no está conmigo, está contra mí.
Quien no está ocupado en nacer, está ocupado en morir.
Quien no está preso de la necesidad, está preso del miedo: unos no duermen por la ansiedad de tener las cosas que no tienen, y otros no duermen por el pánico de perder las cosas que tienen.
Quien reconoce que odia a su madre está en los umbrales de la salud mental.
Quien sólo vive para sí, está muerto para los demás.
Quienquiera que cultive la fantasía en el arte está un poco loco. Su problema estriba en hacer interesante esa locura.
Realmente no estoy tan solo, ¿quién te dijo que te fuiste?, si uno no está donde el cuerpo, sino donde más lo extrañan. Y a ti se te extraña tanto.
Reino en lugar ajeno no está seguro.
Resulta que Dios está desnudo. El que no quiera verlo que no mire.
Ruego constantemente a Dios para que nazca sobre esta tierra algún gran espíritu, hombre o mujer, encendido en la piedad divina, capaz de librarnos de nuestros horrendos pecados contra los animales, salvar las vidas de criaturas inocentes.
Ruido de serrucho Esta media noche de invierno Ruido de pobreza.
Se amable, porque todo el mundo esta pasando momentos difíciles.
Se ha de leer mucho, pero no muchos libros; ésta es una regla excelente.
Se ha llegado a decir que la más alta alabanza de Dios está en la negación del ateo, que encuentra la Creación lo bastante perfecta como para poder prescindir de un Creador.
Si alguien busca la salud, pregúntale si está dispuesto a evitar en el futuro las causas de la enfermedad; en caso contrario, abstente de ayudarle.
Si alguien está en desacuerdo contigo, déjalo vivir. No encontrarás a nadie parecido en cien mil millones de galaxias.
Si el acreedor pensara más en la otra vida, el deudor lo pasaría mejor en ésta.
Si esta es vuestra forma de amar, os ruego que me odiéis.
Si la respuesta está en el viento y no hay viento, entonces no hay respuesta.
Si la verdad contradice creencias profundamente arraigadas, algo está mal.
Si le ves los dientes al león, no vayas a creer que te esta sonriendo.
Si llenas un minuto envidiable y certero de sesenta segundos que te lleven al cielo... toda esta tierra será dominio tuyo y aún mucho más, serás hombre, hijo mío.