Mi gato nunca se ríe o se lamenta, siempre está razonando.
Mi gloria está en tus ojos.
Mi mente esta covada para recibirte, para pensar tus ideas y darte a pensar las mías; te siento, mi compañero, hermoso juntos somos completos y nos miramos con orgullo conociendo nuestras diferencias sabiéndonos mujer y hombre y apreciando la disimilitud de nuestros cuerpos.
Mi misión es matar el tiempo y la de éste matarme a su vez. Se está bien entre asesinos.
Mi piel está grabada con tus señales y no hay viento ni agua que pueda lavarlas sin dejar mi nombre borroso, desteñido y sin sonrisa.
Mi tango sí es de hoy. El tango está moribundo.
Mira a quien está sobre ti como a tu padre, y a quien está debajo como a tu hijo.
Moneda que está en la mano, / tal vez se deba guardar. / La monedita del alma / se pierde si no se da.
Mucha parte de la verdad está por descubrir.
Mujer el mundo está amueblado por tus ojos.
Nada es accidental en el universo -ésta es una de mis Leyes de Física- excepto el propio universo entero, que es Accidente Puro, divinidad pura.
Nada es evidente. Nada está dado. Todo es construido.
Nada es veneno, todo es veneno: la diferencia está en la dosis.
Nada es verdad, todo está permitido.
Nada está construido en la piedra. Todo está construido en la arena. Pero debemos construirlo como si la arena fuese piedra.
Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo.
Nada más santo en esta vida nuestra que la primera revelación del amor, el palpitar primero de sus alas de seda.
Nada pesa tanto como el corazón cuando está cansado.
Nada tan estúpido como vencer. La verdadera gloria está en convencer.
Nadie diga "de esta agua no beberé".
Nadie está graduado en el arte de la vida mientras no haya sido tentado.
Nadie está libre de decir estupideces, lo malo es decirlas con énfasis.
Nadie está tan ocupado como para no encontrar tiempo para contarle a todo el mundo lo ocupado que está.
Nadie nos dijo que veniamos a gozar de esta vida.
Nadie sabe lo que hace mientras actúa correctamente, pero de lo que está mal uno siempre es consciente.