Creo en el Dios de Spinoza, que nos revela una armonía de todos los seres vivos. No creo en un Dios que se ocupe del destino y las acciones de los seres humanos.
Cualquiera vale para enemigo, no así para amigo; pocos pueden hacer bien, y casi todos mal.
Cuando dios quiere enloquecer a alguien, satisface todos sus deseos.
Cuando el amor desenfrenado entra en el corazón, va royendo todos los demás sentimientos; vive a expensas del honor, de la fe y de la palabra dada.
Cuando el sol sale, para todos sale.
Cuando el trabajo no constituye una diversión, hay que trabajar lo indecible para divertirse.
Cuando en el mundo aparece un verdadero genio puede reconocérsele por este signo: todos los necios se conjuran contra él.
Cuando fui con todos mis kilos de sonatas y sinfonías bajo el brazo y se los di, le dije: Maestra, éste es mi premio, lo recibí yo, en fin, aquí están mis obras.
Cuando hablamos de construir sociedades, nosotros los estadounidenses somos todos torpes. Cuanto más poderosos nos volvemos, más ignorancia revelamos acerca de la naturaleza de otras culturas.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos.
Cuando la culpa es de todos, la culpa no es de nadie.
Cuando llueve no todos nos mojamos.
Cuando se trata de dinero todos somos de la misma religión.
Cuando todos los astros se apaguen en el cielo, cuando todos los pájaros paralicen el vuelo cansados de esperarte, ese día lejano yo te estaré esperando todavía
Cuando todos los días resultan iguales es porque el hombre ha dejado de percibir las cosas buenas que surgen en su vida cada vez que el sol cruza el cielo.
Cuando todos te abandonan, Dios se queda contigo.
Dale vueltas al comunismo, en todos sentidos, y llegarás al punto que, de grado o por fuerza, el individuo deberá sacrificase a la colectividad o a la democracia comunista. Mientras una sociedad no me permita comer, vestir, morar, difundir mis ideas a mi manera y sin control alguno -a condición de que no domine ni explote a nadie- consideraré su fundamento como autoritario.
De médico, poeta y loco, todos tenemos un poco.
De nada vale estar vivo si hay que trabajar.
De noche todos los gatos son pardos.
De todos es errar; sólo del necio perseverar en el error.
De todos los animales de la creación el hombre es el único que bebe sin tener sed, come sin tener hambre y habla sin tener nada que decir.
De todos los infortunios que aluden a la humanidad, el más amargo es que hemos de tener conciencia de mucho y control de nada.
De todos los vicios que pueden malograr a un estadista, la virtud es la más funesta: empuja al crimen.
Debe entenderse que todos somos educadores. Cada acto de nuestra vida cotidiana tiene implicancias, a veces significativas. Procuremos entonces enseñar con el ejemplo.