Bien puede pesarle a todos los demonios, pero en mí no tendrán jamás cabida.
Busca dentro de ti la solución de todos los problemas, hasta aquellos que creas más exteriores y materiales.
Cada cosa tiene su belleza, pero no todos pueden verla.
Cada uno de los movimientos de todos los individuos se realizan por tres únicas razones: por honor, por dinero o por amor.
Cada uno de nosotros está siempre trabajando con el niño de tres años que todos llevamos dentro. Lamentablemente, nos pasamos la mayor parte del tiempo gritándole, y después nos preguntamos por qué será que nuestra vida no funciona.
Cada uno de nosotros tiene a todos como mortales menos a sí mismo.
Cada uno en su casa y Dios en la de todos.
Camino caluroso sobre esa piedra descansan todos.
Canto, pues a tocar este otro punto; y con ritmo más llano todavía: que nos incumbe a todos este asunto.
Casi todos los crímenes que castiga la ley se deben al hambre.
Casi todos los hombres ganan al ser conocidos.
Casi todos los médicos tienen sus enfermedades favoritas.
Casi todos podemos soportar la adversidad, pero si queréis probar el carácter de un hombre, dadle poder.
Cerezos en flor y recuerdos de seres queridos. Todos tan lejos de aquí.
Comer sin trabajar, no se debe tolerar.
Como Antístenes, filósofo cínico, tuviese la capa rota y la anduviese enseñando a todos, díjole Sócrates: Por la hendidura de tu capa conozco tu vanidad. Quiso dar a entender que peor era aquella presunción que tenía enseñando su capa rota, que si trajera una vestidura más rica.
Como todos los jóvenes arranqué para ser un genio, pero afortunadamente la risa intervino.
Como todos los soñadores, confundí el desencanto con la verdad.
Complace a todos y no complacerás a nadie.
Con veinte años todos tienen el rostro que Dios les ha dado; con cuarenta el rostro que les ha dado la vida y con sesenta el que se merecen.
Concentra todos tus pensamientos en el trabajo que estás haciendo. Los rayos de sol no queman hasta que se concentran en un punto.
Confiar en todos es insensato; pero no confiar en nadie es neurótica torpeza.
Conozco a alguien que tiene más espíritu que Napoleón, que Voltaire, que todos los ministros presentes y futuros: la opinión pública.
Copiando a todos los demás todo el tiempo, el mono un día se cortó su propia garganta. .
Crecemos en grandeza a traves de sueños. Todos los grandes hombres son soñadores. Ven cosas en la suave neblina de un dia de primavera o en el rojo fuego de una larga tarde de invierno. Algunos de nosotros dejamos que estos grandes sueños mueran, pero otros los alimentan y protejen; los cuidan a traves de malos dias hasta que los traen al calor del sol y la luz que siempre viene a aquellos quienes sinceramente esperan que sus sueños se haran realidad.