Toma consejo en el vino, pero decide después con agua.
Toma las cosas por el lado bueno.
Toma problemas prestados, si te lo dicta tu naturaleza, pero no los prestes a tus vecinos.
Trabajar en el cine era vergonzoso, era lo más despreciable. Gracias a Dios se inventó la televisión.
Trata bien a alguien porque quieres algo mejor para ti; crecer como persona. No lo hagas porque busques algo de alguien.
Tu cuerpo es el paraíso perdido del que nunca jamás ningún Dios podrá expulsarme.
Tu desnudez derriba con su calor los límites, me abre todas las puertas para que te adivine, me toma de la mano como a un niño perdido que en ti dejara quieta su edad y sus preguntas.
Tú eres Dios, y yo soy Dios y todo lo que nos rodea es Dios.
Tus secretos no dirás, si quieres vivir en paz.
Un capuchino decía: "¡Qué sabio ha sido Dios poniendo la muerte después de la vida! Porque si la hubiera puesto antes, no hubiéramos tenido tiempo para hacer penitencias".
Un dios honrado es la obra más noble del hombre.
Un intelectual dice una cosa simple de un modo difícil. Un artista dice algo difícil de modo simple.
Un poco de ciencia aleja de Dios, pero mucha ciencia devuelve a Él.
Un poco de filosofía hace al hombre ateo, mucha filosofía lo lleva a Dios.
Un poema oscuro dice más que un discurso claro.
Una buena novela nos dice la verdad sobre su protagonista; pero una mala nos dice la verdad sobre su autor.
Una cosa singular sobre shakespeare es que realmente es muy bueno a pesar de que todo el mundo dice que es muy bueno.
Una madre tiene algo de Dios y mucho de ángel.
Una máscara nos dice más que una cara.
Usted cree en un dios que juega a los dados, y yo, en la ley y el orden absolutos en un mundo que existe objetivamente, y el cual, de forma insensatamente especulativa, estoy tratando de comprender.
Valiente es aquel que no toma nota de su miedo.
Verdaderamente tiemblo por mi patria cuando pienso que Dios existe.
Vivimos en la era de la televisión. Una sola toma de una enfermera bonita ayudando a un viejo a salir de una sala dice más que todas las estadísticas sanitarias.
Y si quieres saber lo que a uno deleita, sin necesidad de que te lo diga, háblale de diversos asuntos, y cuando lo observes escuchando atento, sin bostezos ni fruncimiento de cejas, ni otros signos semejantes, puedes estar seguro de que la cosa de que hablas es la que le deleita.
Y ya ni sé lo que va a ser de mí, todo me dice que amar será mi fin...