Adónde vas? ¿De qué regiones vienes? ¿Quién da a tu rostro ese celeste olvido? ¿Qué Dios sin fuego con su luz te viste?.
Ahí donde Dios tiene un templo, el demonio levanta una capilla.
Al césar lo que es del césar y a dios lo que es de dios.
Al progreso no hay quien lo pare. Dios creó el mundo en seis días. ¿Y que tenemos hoy? La semana de cinco días.
Al que madruga, dios lo ayuda.
Al que tiempo toma, tiempo le sobra.
Al que todo lo pierde, le queda Dios todavía.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Algunos de los mejores regalos de Dios son las plegarias sin respuesta.
Allí donde Dios erige una iglesia, / el demonio siempre levanta una capilla; / y si vas a ver, encontrarás / que en la segunda hay más fieles.
Ama si quieres influir.
Amar es la única palabra de la que de ella se dice algo cierto.
Amo como ama el amor. No conozco otra razón para amar que amarte. ¿Qué quieres que te diga además de que te amo, si lo que quiero decirte es que te amo?
Amor por nuestra voluntad se toma, mas no por voluntad nuestra se deja
Amor por nuestra voluntad se toma, mas no por voluntad nuestra se deja.
Ante dios, todos somos iguales.
Aquel que dice cuanto piensa, piensa muy poco lo que dice.
Aquel que se confía a dios deja de temer a los hombres.
Aquellos que anuncian que luchan en favor de Dios son siempre los hombres menos pacíficos de la Tierra. Como creen percibir mensajes celestiales, tienen sordos los oídos para toda palabra de humanidad.
Así, el estudio sin voluntad malogra la memoria, que no retiene entonces nada de lo que toma.
Ayer pasó Dios por mi puerta y me miró a los ojos (nunca lo había visto de aquel modo inquisitivo). Hizo que repitiera el nombre que llevo entre los labios: era tu nombre, amor.
Bien lo dice el mercader, vender fiado no es vender.
Bien lo sabe Dios, que en el mundo del amor, no habrá nadie que te quiera más que yo.
Borra a menudo si quieres escribir cosas dignas de ser leídas.
Busca la ignorancia y te encontrará, busca la verdad y a Dios conocerás.