Más puede dios que el diablo.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Matadlos a todos y Dios juzgará quien se tiene que salvar.
Me atrevo a cambiar la frase de voltaire para decir que, preferiblemente, si dios realmente existiera, sería necesario abolirlo.
Me desconcierta tanto pensar que Dios existe, como que no existe.
Me dice que soy un ciego, lo que veo.
Me encantaría saber qué pasaría si un día llegase del cielo la noticia de que el buen Dios se dispone a enviar una comisión de ángeles con plenos poderes para viajar por Europa, como los jueces en Inglaterra, y poner fin a los grandes procesos que, en el mundo, no tienen otro juez que el derecho del más fuerte.
Me han acusado de defensor del Alma. No fui yo sino Dios mismo quien la defendió.
Me parecería una auténtica falta de cortesía que dios no existiera.
Me pregunta usted: "Exactamente, ¿por qué no cree usted en Dios?". Porque no he encontrado argumento racional que apoye dicha creencia.
Me quieres, pero aún no lo sabes.
Mi alma a dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
Muchas veces lo que se calla hace más impresión que lo que se dice.
Muchos son los buenos, si se da crédito a los testigos; pocos, si se toma declaración a su conciencia.
Música, solo música, callada música. Siempre música, esto es Dios.
Muy distinto es no decir lo que se piensa que no pensar lo que se dice.
Nacemos en un momento dado en el que ello toma lugar y como los vinos buenos tenemos las cualidades el año y la estación en los cuales hemos venido a este mundo. La Astrología no debe justificar nada más.
Nada más evidente que el hecho de que cada nación da a su dios las características propias, y que cada individuo da a su dios sus peculiaridades personales.
Nadie fue ayer ni va hoy, ni irá mañana hacia Dios por este mismo camino que yo voy.
Nadie niega a Dios, sino aquel a quien le conviene que Dios no exista.
Nadie puede llegar a la cima armado sólo de talento. Dios da el talento; el trabajo transforma el talento en genio.
Negar a Dios será la única forma de salvar el mundo.
Ni siquiera Dios puede cambiar el pasado.
Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo.
Ningún dios ha sido más adelantado que la época que lo creó.