Le expliqué que el mundo es una sinfonía, pero que Dios toca de oído.
Le hablo a dios pero el cielo está vacío.
Lejos de que la ausencia de dios autorice toda licencia, al contrario, el que el hombre esté abandonado sobre la tierra es la razón de que sus actos sean compromisos definitivos.
Lo absurdo es el pecado sin Dios.
Lo bien dicho se dice presto.
Lo importante no es escuchar lo que se dice, sino averiguar lo que se piensa.
Lo malo del amigo es que nos dice las cosas desagradables a la cara; el enemigo las dice a nuestras espaldas y como no nos enteramos, nada ocurre.
Lo más hermoso es el mundo, porque es obra de Dios.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Lo que sucede hoy acaeció otras veces; lo que se dice, sigue diciéndose y se dirá más adelante; lo que ha de ser, ya fue un día.
Lo terrible en cuanto a Dios, es que no se sabe nunca si es un truco del diablo.
Lo único que impide a Dios mandar un segundo diluvio, es que el primero fue inútil.
Los animales son de Dios. La bestialidad es humana.
Los astros rigen el destino de los hombres, pero Dios rige el destino de los astros.
Los matemáticos son un poco como los franceses: cuando se les dice algo, lo traducen a su lengua y al punto pasa a ser otra cosa.
Los niños son como Dios, llenos de ternura, paz y con el lenguaje universal del Amor.
Los niños son educados por lo que hace el grande y no por lo que dice.
Los ojos no pueden ver bien a Dios, sino a través de lágrimas.
Los ojos que han contemplado auschwitz e hiroshima nunca podrán contemplar a dios.
Los pájaros son clarines entre los cañaverales que le dan los buenos días al sol de Dios cuando sale.
Los que de veras buscan a Dios, dentro de los santuarios se ahogan.
Los sentimientos de amor y temor de dios no tienen su origen en dios, si no en los seres humanos. Son sentimientos de frustración dirigidos por el hombre a un ser imaginario que pretende sea su padre.
Luego volvió a la puerta y allí permaneció mientras duró la lluvia, mirando cómo Dios aflojaba por un rato las tuercas de su tormento.
Más cuenta tiene con dios el desdichado que el feliz.
Más interesante que lo que la gente dice es su pensamiento secreto, y esto es lo que importa conocer.