El hombre se mueve. Dios le guía.
El hombre solitario es una bestia o un dios.
El hombre, en su orgullo, creó a Dios a su imagen y semejanza.
El humilde conocimiento de ti mismo es un camino más seguro hacia dios que el camino de la ciencia.
El mejor placer en la vida es hacer lo que la gente te dice que no puedes hacer.
El melancólico tiene la cara de dios cuando nos mira.
El mundo se mueve tan rápido estos días que el hombre que dice que no se puede hacer algo, es interrumpido por alguien que lo esta haciendo.
El ojo ve bien a dios solamente a través de las lágrimas.
El panteísta es un ateo disfrazado de Dios mismo.
El pecado ofende a Dios lo que perjudica al hombre.
El periodista es sólo un escritor que cuando toma la pluma, no espera en inmortalidad.
El perro hizó del hombre su Dios, si el perro fuera ateo sería perfecto.
El poder de Dios reside en todos nosotros (sus hijos). Utilízalo bien y se te abrirán muchas puertas.
El poeta es un pequeño Dios.
El problema de conocer al hombre es paralelo al problema religioso de conocer a Dios.
El profesor mediocre dice. El buen profesor explica. El profesor superior demuestra. El gran profesor inspira.
El puente hacia Dios es tan antiguo que ya nadie se atreve a cruzarlo.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
El que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventar veinte más para sostener la certeza de esta primera.
El que dice una mentira no se da cuenta del trabajo que emprende, pues tiene que inventar otras mil para sostener la primera.
El que habla en exceso y sin cordura raras veces pone en práctica lo que dice. El hombre noble nunca teme que sus palabras superen a sus obras.
El que nunca fue cosa y después cosa lo hacen, cuando se pone a hacer cosas, ¡Dios mío que cosas hace!
El que respira, dice: tengo todavía todo por respirar. El infeliz, dice: tengo todavía lugar para las desdichas de los otros. El que ha muerto, nos dice: no conozco nada todavía, no puedo estar muerto.
El que siendo servilleta llega a mantel, ¡dios nos libre de el!.
El que va a hacer mal, ya va medio herido, dice el refrán.