Cada niño que viene al mundo nos dice: Dios aún espera del hombre.
El existencialismo no es una forma de ateísmo. . Más bien dice que, aunque dios existiera, nada cambiaría.
El hombre dice de Dios aquello que cree de sí mismo.
La cosa más importante no es lo que decimos nosotros, sino lo que dios nos dice a nosotros. Jesús está siempre allí, esperándonos. En el silencio nosotros escuchamos su voz.
Nietzsche dice que nosotros viviremos la misma vida nuevamente. ¡dios!, yo tendré que ver de nuevo a mi agente de seguros.
Para vivir sólo es preciso ser un animal o un dios -dice Aristóteles. Falta el tercer caso: hay que ser ambas cosas: un filósofo.
Quien dice que ama a Dios, a quien no ve, y no ama a sus hermanos, a quienes ve, ese es un mentiroso.
Cuando Dios te da un don, también te da un látigo, y el látigo es únicamente para autoflagelarse.
"No hay límites", sólo oportunidades de triunfar y de alcanzar lo que Dios nos coloque por delante.
(Los judíos) Se cortan el prepucio en honor de Dios, cosa muy consecuente. Los hotentotes son más devotos: se cortan un cojón.
A dios rogando y con el mazo dando.
A dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
A los buenos, dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
A los hombres se les puede dividir en dos categorías: los que hablan para decir algo, y los que dicen algo por hablar.
A más de uno que dice que la vida es breve le parece el día demasiado largo.
A quien Dios no le dio hijos, el diablo le dio sobrinos.
A quien Dios se la diere, San Pedro se la bendiga.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
A quien se aventura, dios le ayuda.
A siervos y a reyes, da dios unas mismas leyes.
A través de la vida la gente te hará enfadar, te faltará el respeto y te tratará mal. Deja a dios que haga las cosas que tenga que hacer, porque el odio en tu corazón te consumirá también a ti.
A veces nos dirigimos a dios mendigando un poco de alegría y otras veces le brindamos nuestra propia alegría. En tales momentos nos hallamos más cerca de Él, porque no es nuestra necesidad, sino nuestra alegría lo que hacía él nos empuja.
A veces pienso que Dios creando al hombre sobreestimó un poco su habilidad.
A veces pienso que Dios sobrevaloró su talento al crear al hombre.
Además, lo cierto es que siempre matas a quien más quieres. ¿Para qué vas a matar a alguien que no te importa?