Todos somos muy ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas.
Todos tenemos nuestra casa, que es el hogar privado; y la ciudad, que es el hogar público.
Tras un recuento electoral, sólo importa quién es el ganador. Todos los demás son perdedores.
Un hombre que se decide a hacer algo sin pensar en otra cosa, supera todos los obstáculos.
Un libro hermoso es una victoria ganada en todos los campos de batalla del pensamiento humano.
Una colección de pensamientos debe ser una farmacia donde se encuentra remedio a todos los males.
Una velada en que todos los presentes estén absolutamente de acuerdo es una velada perdida.
Uno siente que ciertas palabras son terribles para todos los demás, salvo para nosotros mismos.
Visto un león, están vistos todos, pero visto un hombre, sólo está visto uno, y además mal conocido.