Todos deben casarse; no es lícito sustraerse egoístamente a una calamidad general.
Todos deseamos llegar a viejos; y todos negamos que hemos llegado.
Todos desean saber, pero pocos pagar el trabajo que vale.
Todos desean vuestro bien. No dejéis que os lo quiten.
Todos duermen no queda nada entre la luna y yo.
Todos en este mundo en la cumbre de un infierno ¡A contemplar las flores!.
Todos esperan, convocados por un silencio de campanas; todos esperan, sombra a sombra, que por sus ojos hable el alba.
Todos estamos aparentemente atrapados en un mundo mental en el que las visiones se diluyen con la ensoñación y el deseo.
Todos estamos aquí por casualidad; ríe todo lo que puedas.
Todos estamos aquí por una razón especial.Deja de ser un prisionero del pasado. Conviértete en el arquitecto de tu futuro.
Todos estamos aquí porque. . . Creemos. . . Que la pobreza es intolerable en un mundo de abundancia. Y todos estamos aquí porque estamos convencidos -- más bien sabemos -- que podemos terminar con la pobreza en el espacio de nuestra vida, con nuestras propias manos y nuestras propias mentes.
Todos estamos condenados a un hechizo cósmico. El universo es irremediablemente fugitivo. Nadie puede detenerse..
Todos estos días actuaron con responsabilidad y seriedad sobre la cuestión.
Todos hemos experimentado ese tiempo enfermo y vago, tedioso y horrible, que habita en la soledad no querida.
Todos llevamos dentro unas posibles vidas que vivir, y luego nos toca una u otra.
Todos llevamos nuestra posible perdición pegada a los talones.
Todos llevan consigo, hasta el fin, viscosidades y cáscaras de huevo de un mundo primordial.
Todos los "afectos más sagrados" no son más que una perezosa costumbre.
Todos los aduladores son mercenarios, y todos los hombres de bajo espíritu son aduladores.
Todos los animales son iguales, pero algunos son más iguales que otros.
Todos los años hay un campeón, pero no siempre hay un gran campeón.
Todos los artistas tienen en común la experiencia de la distancia insondable que existe entre la obra de sus manos, por lograda que sea, y la perfección fulgurante de la belleza percibida en el fervor del momento creativo: lo que logran expresar en lo que pintan, esculpen o crean es sólo un tenue reflejo del esplendor que durante unos instantes ha brillado ante los ojos de su espíritu.
Todos los asuntos tienen dos asas: por una son manejables, por la otra no.
Todos los cambios, aun los más ansiados, llevan consigo cierta melancolía.
Todos los caminos conducen a Roma.