Uno debe terminar antes de haber dicho todo. Algunos lo han dicho todo antes de empezar.
Y es que en este mundo traidor, no hay verdad ni mentira: todo es según el cristal con que se mira.
Y no hables más muchacha, corazón de tiza. Cuando todo duerma, te robaré un color.
Y si sueño acaso es porque el sueño es realidad y la vida la sombra de mi paso sobre la eternidad.