Estoy satisfecho con el misterio de la eternidad de la vida y con el conocimiento, el sentido, de la maravillosa estructura de la existencia. Con el humilde intento de comprender aunque más no sea una porción diminuta de la Razón que se manifiesta en la naturaleza.
Evitar los impuestos es el único esfuerzo intelectual que tiene recompensa.
Existe una respuesta para todo en el rugby y todo se puede enseñar, menos la velocidad.
Fácilmente estará contento y sosegado el que, de verdad, tiene la conciencia limpia.
Formémonos una patria a toda costa y todo lo demás será tolerable.
Fragilidad tiene nombre de mujer
Fuera de la música, todo, incluso la soledad y el éxtasis, es mentira. Ella es justamente ambos, pero mejorados.
Gallo que no canta, algo tiene en la garganta.
Gana todo lo que puedas; ahorra todo lo que puedas; da todo lo que puedas.
Genio es aquel que, en todo instante, sabe plasmar en hechos sus pensamientos.
Gracias a que mi música es muy de Buenos Aires, muy porteña, estoy trabajando en todo el mundo, porque encuentran que es una cultura diferente, una cultura nueva, es como el folklore, aunque de esto se hace poco y nada. Siempre están los eternos folkloristas en la Argentina que no han avanzado demasiado, pero con el tango yo avancé. Los demás que me vienen detrás están por el año 50 todavía.
Gran recomendación tiene un rostro hermoso.
Grande o pequeño, todo hombre es poeta si sabe ver el ideal, más allá de sus actos.
Guatemala tiene un río pensativo y otro que se tiñó de sangre... Tiene un volcán de agua, otro de fuego y una montaña de huesos y cadáveres.
Ha sido correcto conmigo todo el universo, menos el hombre, mi semejante.
Ha sido mi experiencia que gente que no tiene vicios tiene muy pocas virtudes.
Habla con suavidad y lleva un buen garrote; llegarás lejos.
Habla directamente al corazón.
Habla en voz baja, habla despacio y no digas demasiado.
Habla para que yo te conozca.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Habla poco, escucha más, y no errarás.
Habla poquísimo de ti, poco de los otros, mucho de las cosas.
Hace falta estar a punto de morirse para caer en la cuenta de que nada en esta vida tiene la más mínima importancia, pero claro, en ese momento lo jodido es que ya tampoco te sirve para nada haberlo descubierto.
Haced todo el bien que esté a vuestro alcance, pero sin ostentación; la violeta aunque esté escondida, se descubre por su fragancia.