En política pasa como en las matemáticas: todo lo que no es totalmente correcto, está mal.
En su lucha contra el individuo, la sociedad tiene tres armas : ley, opinión publica y conciencia.
En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender
hasta su nivel de incompetencia.
Encuentra bello todo lo que puedas; la mayoría no encuentra nada suficientemente bello.